Por qué cada tatuaje mío es diferente
Por qué cada tatuaje mío es diferente aunque el estilo sea el mismo A veces la gente llega al estudio con una referencia de un trabajo mío anterior y me dice: "quiero algo así". Y lo entiendo perfectamente. Cuando algo te gusta, quieres algo parecido. Pero hay una conversación que tengo casi siempre a partir de ahí, porque lo que voy a hacer para ti no va a ser igual a lo que ves en esa foto. No puede serlo. Y creo que vale la pena explicar por qué, porque tiene que ver con algo que considero fundamental en mi forma de trabajar. El estilo no es una plantilla Cuando hablo de mi estilo —realismo negro y gris, con cierta tendencia hacia lo orgánico y lo detallado— estoy hablando de un lenguaje visual. Como cualquier lenguaje, tiene una gramática reconocible: ciertos valores de sombra, cierta forma de construir el volumen, cierta atención al detalle interior de las formas. Pero dentro de ese lenguaje hay una cantidad enorme de decisiones que se toman para cada pieza concreta. Qué nivel de contraste tiene sentido para ese motivo específico. Qué zonas merecen detalle y cuáles deben respirar. Cómo se adapta la composición a la anatomía de esa
