Cuánto duele realmente tatuarse
¿Cuánto duele realmente tatuarse? Zonas del cuerpo y factores que influyen
Es la pregunta que casi todo el mundo hace antes de su primera cita, y también la que más miedo da formular en voz alta. La respuesta corta es: depende. Pero como eso no le ayuda a nadie, vamos a darte la respuesta larga, con todos los factores que de verdad marcan la diferencia entre una sesión llevadera y una que se hace eterna.
El dolor del tatuaje: ¿qué estás sintiendo exactamente?
La aguja de tatuar no funciona como una aguja de inyección. No perfora en profundidad; trabaja en la dermis, la capa media de la piel, haciendo entre 50 y 3.000 movimientos por minuto según la técnica. Lo que sientes es más parecido a un arañazo continuo que a un pinchazo puntual. En zonas de poca grasa o cerca de huesos, ese arañazo puede convertirse en un escozor intenso. En zonas con más tejido blando, la mayoría de la gente lo describe como «molesto pero manejable».
Zonas del cuerpo: de menos a más dolor
Zonas con dolor bajo: El antebrazo exterior, la pantorrilla, el hombro y la parte superior de la espalda son generalmente los favoritos para los primeros tatuajes. Tienen buena cantidad de músculo o grasa, poca concentración de terminaciones nerviosas superficiales y son fáciles de inmovilizar durante la sesión.
Zonas con dolor moderado: El muslo exterior, la espalda baja, el pecho (en hombres) y la parte superior del brazo entran en esta categoría. Son zonas manejables, pero empiezan a aparecer molestias cuando la sesión se alarga o cuando el tatuador trabaja en la misma zona durante mucho rato.
Zonas con dolor alto: La costilla es la zona reina del sufrimiento, seguida de cerca por el pie, la rodilla, la axila, el cuello y la clavícula. Todo lo que esté cerca de un hueso prominente, una articulación o una zona con poca grasa va a resultar significativamente más intenso. La cara interna del brazo, el interior del muslo y el área de la ingle también son zonas que conviene respetar.
Zonas extremas: Las manos, los pies (especialmente el empeine y los dedos), las costillas flotantes, la zona de la cabeza y los genitales son las zonas donde el dolor alcanza su nivel máximo. No son imposibles, pero hay que estar preparado y ser muy honesto con uno mismo sobre la tolerancia personal.
Factores que van más allá de la zona
La ubicación del tatuaje es solo una parte de la ecuación. Tu experiencia personal va a depender también de:
Tu umbral de dolor individual. Cada persona tiene una tolerancia diferente y eso no tiene nada que ver con ser «duro» o no. Es pura biología. Hay gente que aguanta una costilla sin pestañear y que se desmaya en el tobillo. No te compares.
El estado físico en el que llegas a la cita. Dormir mal la noche anterior, llegar en ayunas o estar deshidratado dispara la sensibilidad al dolor de forma notable. Llegar bien descansado, haber comido algo contundente unas horas antes y beber agua es lo más eficaz que puedes hacer para reducir el dolor sin recurrir a nada más.
La duración de la sesión. El dolor que sientes en la primera hora no es el mismo que en la cuarta. Conforme avanza la sesión, la piel se inflama, los nervios están más activos y la fatiga mental empieza a pasarte factura. Las sesiones muy largas en zonas difíciles pueden resultar agotadoras incluso para los tatuadores más experimentados.
La técnica y el estilo del tatuaje. El relleno de color sólido y el sombreado en grandes superficies tienden a ser más intensos que el linework fino. No porque la aguja duela más, sino porque el tiempo de trabajo sobre la misma zona es mayor.
Tu estado emocional. El miedo y la ansiedad amplifican la percepción del dolor de forma demostrada. Cuanto más nervioso llegues, más va a doler. Confiar en tu tatuador y conocer el proceso de antemano ayuda mucho más de lo que parece.
Consejos prácticos para que duela menos
Come bien antes de la sesión, hidrátate, descansa la noche anterior y viste ropa cómoda que dé acceso fácil a la zona. Durante la sesión, no te cortes en pedir un descanso si lo necesitas: un buen tatuador nunca te va a juzgar por eso. Hablar, escuchar música o ver algo en el móvil ayuda a distraer la mente y hace que el tiempo pase más rápido.
En Arcos Tattoo lo hablamos antes de empezar
En nuestro estudio siempre dedicamos tiempo a resolver todas tus dudas antes de ponernos manos a la obra. Si es tu primer tatuaje o si te estás planteando una zona complicada, consúltanos sin compromiso. Estamos para hacer que tu experiencia sea lo mejor posible, desde el primer boceto hasta que el tatuaje esté completamente curado.
