Tatuaje como proceso emocional
Tatuaje como proceso emocional: cuando la aguja es solo la herramienta y la escucha es el arte Hace unas semanas publicamos en el blog de Arcos Tattoo un artículo sobre el tatuaje que tapa una cicatriz: accidentes, operaciones, quemaduras, estrías profundas. Es uno de los textos que más consultas nos ha traído a nuestro estudio de Ermua, en el corazón de Bizkaia, cerca de Bilbao, Durango y Galdakao. Pero ese artículo hablaba de cicatrices en la piel. Hoy quiero hablar de algo que no se ve en las fotos de Instagram, que no aparece en el portfolio, y que a veces pesa más que cualquier diseño: las cicatrices que no están en la piel. Soy Ana Arcos, tatuadora en Arcos Tattoo. Y esto es lo que he aprendido tras años de escuchar a personas que llegan a mi estudio buscando algo más que tinta. A veces buscan un cierre. A veces buscan un reinicio. A veces no saben muy bien qué buscan, solo saben que necesitan que alguien les escuche antes de decidir qué poner en su piel. Este artículo no es un manual de psicología. No soy terapeuta. Soy tatuadora. Pero soy una tatuadora que entiende que, cuando alguien viene de Durango,
