Tatuajes en verano
Tatuajes en verano: mitos y realidades que debes conocer antes de reservar En cuanto el termómetro empieza a subir, los estudios de tatuaje recibimos dos tipos de mensajes. El primero: "¿puedo tatuarme en verano o es verdad que es mala idea?". El segundo, llega a agosto: "me tatué hace tres semanas, se me ha infectado y creo que es por el calor". La primera pregunta es inteligente. La segunda es una llamada de auxilio que, con frecuencia, tiene más que ver con un mal cuidado que con la estación del año. Vamos a separar lo que es leyenda urbana de lo que es responsabilidad real, para que puedas tomar una decisión informada. Mito 1: En verano no se puede tatuar Esta idea es tan antigua como los propios estudios de tatuaje. La versión corta es: puedes tatuarte en verano perfectamente. La versión larga es: puedes tatuarte, pero tienes que ser más consciente de los factores de riesgo que en invierno. El calor, el sol, el sudor, la arena, la piscina y el mar son enemigos de la piel en proceso de cicatrización, pero eso no significa que no puedan gestionarse. Significa que requieren atención. En nuestro estudio tatuamos todo el año, incluidos los meses
Cómo elegir tatuador/a
Cómo elegir tatuador/a: 5 preguntas que deberías hacer en la consulta Elegir tatuador/a nunca ha sido tan fácil y tan difícil a la vez. Fácil porque hoy puedes ver miles de portfolios desde el sofá de tu casa. Difícil porque esa cantidad de información abruma, y muchas veces confunde. Un perfil de Instagram bonito no garantiza una sesión segura, una pieza que envejezca bien o una experiencia que quieras repetir. Así que te propongo algo más efectivo que pasar tres horas mirando fotos: hacer cinco preguntas concretas en la consulta, y prestar atención a cómo te las responden. 1. ¿Puedo ver tu portfolio de piezas curadas? Es normal que lo primero que veas de un tatuador/a sean fotos recién hechas: la piel está limpia, el negro brilla, los colores saltan. Pero una foto recién hecha es solo la mitad de la historia. Lo que de verdad importa es cómo queda esa pieza cuando la piel ha pasado por la inflamación, la descamación y la cicatrización final. Eso solo se ve en fotos de piezas curadas, tomadas al menos un mes después. Si un tatuador/a te muestra exclusivamente trabajos recién hechos o te dice que no tiene fotos de piezas curadas porque no las hace,
Cuánto duele realmente tatuarse
¿Cuánto duele realmente tatuarse? Zonas del cuerpo y factores que influyen Es la pregunta que casi todo el mundo hace antes de su primera cita, y también la que más miedo da formular en voz alta. La respuesta corta es: depende. Pero como eso no le ayuda a nadie, vamos a darte la respuesta larga, con todos los factores que de verdad marcan la diferencia entre una sesión llevadera y una que se hace eterna. El dolor del tatuaje: ¿qué estás sintiendo exactamente? La aguja de tatuar no funciona como una aguja de inyección. No perfora en profundidad; trabaja en la dermis, la capa media de la piel, haciendo entre 50 y 3.000 movimientos por minuto según la técnica. Lo que sientes es más parecido a un arañazo continuo que a un pinchazo puntual. En zonas de poca grasa o cerca de huesos, ese arañazo puede convertirse en un escozor intenso. En zonas con más tejido blando, la mayoría de la gente lo describe como "molesto pero manejable". Zonas del cuerpo: de menos a más dolor Zonas con dolor bajo: El antebrazo exterior, la pantorrilla, el hombro y la parte superior de la espalda son generalmente los favoritos para los primeros tatuajes. Tienen buena cantidad
Diseños personalizados
Por qué prefiero los diseños personalizados a los de catálogo Es muy fácil entrar en internet, buscar una imagen que te guste y decir: "quiero esto exactamente igual". Es rápido, es cómodo y ya sabes cómo va a quedar. Sin embargo, en mi estudio en Ermua, casi siempre intento convencer a quien viene de que hagamos el camino largo. El del diseño personalizado. No lo hago por complicarme la vida, ni por cobrar más. Lo hago porque un tatuaje de catálogo es como comprarse un traje que le queda bien a todo el mundo, pero no te queda perfecto a ti. Y cuando algo va a estar en tu piel para siempre, "bien" no es suficiente. La anatomía no es plana La primera razón es técnica. Un diseño que ves en una pantalla o en un papel es plano. Tu cuerpo no. Tienes curvas, músculos que se mueven y una anatomía única. Un diseño personalizado se construye pensando en dónde va a ir: cómo va a girar en el brazo, cómo se va a adaptar a la clavícula o cómo va a acompañar el movimiento de tu espalda. Cuando personalizamos un diseño, no solo dibujamos un motivo; dibujamos una pieza que "respira" con tu cuerpo.
