Aspectos que marcan la diferencia
El primer contacto con un estudio de tatuajes: lo que realmente marca la diferencia
Muchas personas creen que la experiencia de un tatuaje empieza cuando la aguja toca la piel.
Pero, desde mi experiencia como tatuadora en Ermua, Vizcaya, te diría que empieza mucho antes.
Empieza en el primer mensaje, en la primera llamada, en cómo te contestan cuando todavía no sabes muy bien qué quieres… pero sí sabes cómo quieres sentirte.
El primer mensaje: cuando todavía no hay confianza
La mayoría de personas que contactan con un estudio de tatuajes no lo hacen con seguridad absoluta.
Suelen venir con dudas, nervios o incluso miedo, especialmente si es su primer tatuaje.
Por eso, el primer contacto no debería ser frío ni automático.
No se trata solo de responder rápido, sino de responder bien.
Un “pásame referencia y tamaño” puede ser práctico, pero no siempre es suficiente. A veces, la persona necesita sentirse escuchada antes de hablar de precios o medidas.
La forma de responder también es parte del tatuaje
En Arcostattoo entendemos que el trato forma parte del proceso artístico.
No todo el mundo sabe explicar lo que quiere con palabras técnicas, y no pasa nada.
Cuando alguien nos escribe desde Ermua o alrededores de Vizcaya, muchas veces viene comparando estudios, estilos o experiencias anteriores. Y ahí es donde se nota la diferencia entre un estudio que solo tatúa y uno que acompaña.
Explicar, orientar y no juzgar es tan importante como tatuar bien.
Resolver dudas sin hacer sentir incómoda a la persona
Hay preguntas que se repiten constantemente:
- ¿Duele mucho?
- ¿Cuánto tiempo tarda?
- ¿Y si no me gusta el resultado?
- ¿Cómo va a quedar con los años?
Responder a estas dudas con naturalidad, sin prisas y sin ironías, genera confianza.
Y la confianza, en un tatuaje, lo es todo.
Un buen primer contacto hace que la persona llegue al estudio más tranquila, más segura y más abierta al proceso creativo.
El estudio como espacio seguro desde el primer momento
Para muchas personas, entrar por primera vez en un estudio de tatuajes impone.
Por eso, el ambiente, el tono y la cercanía cuentan más de lo que parece.
Desde el primer contacto intento transmitir que nadie tiene que demostrar nada: ni saber de tatuajes, ni aguantar el dolor, ni tener claro cada detalle desde el principio.
El tatuaje no va de imponerse, va de sentirse cómodo.
Elegir estudio no es solo elegir estilo
A menudo se busca “un estudio de tatuajes en Vizcaya” o “un tatuador cerca de Ermua” pensando solo en el resultado final.
Pero el proceso también importa.
La manera en la que te hablan, cómo te explican las cosas y cómo te hacen sentir desde el primer mensaje suele ser un reflejo de cómo será toda la experiencia.
Antes de tatuar, hay personas
Antes de ser tatuadora, soy persona.
Y delante, siempre hay otra persona que confía en mí algo importante.
Por eso, creo firmemente que el primer contacto con un estudio de tatuajes marca la diferencia.
Porque un buen tatuaje empieza mucho antes de la tinta.
Y porque cuando el trato es honesto desde el principio, el resultado en la piel suele ser aún mejor.
