Profesional avalada por una amplia trayectoria en el mundo del tatuaje

mayo 2026

Llevo más de 25 años tatuando y hay una conversación que tengo, en distintas versiones, casi cada semana. Alguien que se ha tatuado hace poco me escribe con una foto de la zona y una pregunta que suena más o menos así: "Ana, esto es normal, ¿verdad? Porque me da un poco de reparo". A veces es completamente normal. A veces no lo es. El problema es que nadie te da una guía de lo que vas a ver en tu piel durante las semanas que siguen a una sesión. Te dicen que te pongas crema, que no lo mojes demasiado, que no vayas al sol. Y todo eso está bien. Pero la cicatrización de un tatuaje es un proceso con fases muy distintas, y cada fase tiene su propio aspecto, su propia textura y sus propias sensaciones. Lo que quiero hacer aquí es contártelo con detalle. Semana a semana. Para que cuando lo veas, sepas si tienes que tranquilizarte o si tienes que llamarme. Las primeras 24 horas: la piel acaba de vivir algo intenso Saliste del estudio con el tatuaje cubierto. Ya sea con film transparente, con una venda o con uno de esos apósitos especiales que usamos ahora, la piel está protegida