Profesional avalada por una amplia trayectoria en el mundo del tatuaje

diciembre 2025

El primer tatuaje no se olvida nunca (ni para el cliente ni para el tatuador/a) Hay muchos tatuajes a lo largo de una carrera, pero hay uno que siempre se recuerda: el primero.Y no solo para quien se tatúa por primera vez. También para quien está al otro lado de la aguja. Como tatuadora, he visto muchas veces esa mezcla de ilusión, nervios y dudas que trae consigo el primer tatuaje. Y créeme: aunque con los años acumulemos miles de horas tatuando, ese momento sigue siendo especial. El primer tatuaje siempre viene con preguntas Quien llega a hacerse su primer tatuaje suele tener muchas preguntas en la cabeza, aunque no siempre las diga en voz alta: ¿Me dolerá mucho? ¿Y si me arrepiento? ¿He elegido bien el diseño? ¿Esta zona es buena para empezar? ¿Cómo quedará con el paso del tiempo? Es normal. Nadie nace sabiendo cómo es la experiencia de tatuarse, y por eso parte de mi trabajo no es solo tatuar, sino acompañar. No es solo tinta: es una experiencia nueva El primer tatuaje no es solo un dibujo sobre la piel. Es una experiencia completa: la entrada al estudio, el olor, el sonido de la máquina, la espera, el silencio, las primeras líneas… Muchas personas me

El día después del tatuaje: lo que realmente sienten muchas personas Hay algo que siempre digo en el estudio:el tatuaje no termina cuando te levantas de la camilla y sales por la puerta. De hecho, para muchas personas, el proceso real empieza el día después.Y es una parte de la experiencia de la que casi nunca se habla. La emoción del primer día… y lo que viene después El día de la sesión suele estar lleno de adrenalina.Estás concentrado, ilusionado, nervioso. Ves el resultado, te haces fotos, sonríes. Pero al día siguiente todo cambia un poco. El tatuaje sigue ahí, claro, pero ahora: lo miras con más calma lo sientes en la piel lo ves en otro contexto, en tu casa, con ropa normal Y aparecen emociones que no siempre se esperan. La mezcla de sensaciones es completamente normal Muchas personas me escriben o me llaman al día siguiente con frases muy parecidas: “Me encanta, pero lo noto raro”“No sé explicar lo que siento”“¿Es normal que lo mire tanto?” Sí, es normal. El día después suele venir acompañado de: ilusión orgullo una ligera sensación de extrañeza dudas suaves, no dramáticas y, a veces, una pequeña bajada emocional No es arrepentimiento.Es adaptación. El cuerpo cura… y la cabeza también Mientras la piel empieza su proceso de

Antes de tatuarte, tu piel ya dice muchas cosas (y casi nadie las escucha) Cuando alguien viene a Arcos Tattoo con la idea de hacerse un tatuaje, suele traer muy claro qué quiere tatuarse.Lo que casi nadie se plantea es algo igual de importante: 👉 si su piel está preparada para ese tatuaje concreto. Y no hablamos solo de si duele más o menos, sino de cómo va a responder la piel, cómo va a envejecer el tatuaje y qué decisiones hay que tomar antes de empezar. No todas las pieles reaccionan igual al tatuaje Aunque dos personas se tatúen el mismo diseño, el resultado nunca es exactamente el mismo.La piel influye más de lo que parece en aspectos como: La definición del detalle La intensidad del negro y las sombras El proceso de cicatrización El envejecimiento del tatuaje con los años En tatuajes de realismo black and grey, esto es especialmente importante, porque el trabajo de sombras y contrastes depende muchísimo de cómo absorbe la tinta la piel. El diagnóstico previo es parte del tatuaje (aunque no se vea) Antes de tatuar, hay una parte del trabajo que no sale en Instagram:observar la piel. En el estudio valoramos aspectos como: Elasticidad Grosor de la piel Zona del cuerpo

Lo que veo en ti cuando entras por primera vez a mi estudio de tatuajes Cuando cruzas por primera vez la puerta de un estudio de tatuajes, tú vienes pensando en tu idea, en el diseño, en si dolerá mucho o poco…Pero mientras tanto, yo ya estoy viendo muchas más cosas de ti de las que imaginas. No hablo de juzgar.Hablo de experiencia.Después de años tatuando a personas muy distintas, aprendes a leer gestos, silencios, miradas, dudas, ilusiones… incluso antes de que digas una sola palabra. Hoy quiero contarte qué veo realmente como tatuadora cuando entras por primera vez al estudio. Cuando sé si vienes con la idea clara… o si necesitas que te guíe Hay personas que entran con todo decidido:diseño guardado, zona del cuerpo clara y fecha en mente. Y otras que entran diciendo algo como:“Quiero hacerme algo, pero no sé muy bien el qué…” Ambas situaciones son totalmente normales. De hecho, gran parte de mi trabajo empieza justo ahí: ayudarte a transformar una idea difusa en un tatuaje que realmente tenga sentido para ti. Cuando detecto que vienes con dudas, no lo veo como algo negativo. Al contrario: significa que te importa hacerlo bien. Cuando noto si ese tatuaje es solo estético… o tiene una historia

❄️ Cómo cuidar un tatuaje en invierno en el País Vasco: guía práctica para que cure perfecto en clima frío y húmedo (Por Arcos Tattoo – Ermua, Bizkaia) Hacerse un tatuaje en invierno es totalmente seguro… si sabes cuidarlo bien. El clima del País Vasco —frío, lluvia constante y humedad alta— hace que la piel reaccione de manera diferente y necesite un poquito más de mimo durante los primeros días. En este artículo te explicamos cómo curar un tatuaje en pleno invierno en Bizkaia, qué debes evitar y qué hacemos en Arcos Tattoo para que tu tatuaje cicatrice perfecto incluso cuando fuera está diluviando. 🌧️ 1. Entiende cómo afecta el invierno a la curación del tatuaje La humedad retrasa la regeneración de la piel En zonas como Ermua, Durangaldea o el resto de Bizkaia, la humedad es constante. Esto provoca que: La herida tarde un poco más en cerrar. Las costras tarden más tiempo en despegarse. La piel se mantenga más “blanda”, aumentando el riesgo de rozaduras. El frío reseca la piel más de lo que parece Entre calefacciones, cambios de temperatura y viento frío, la piel pierde hidratación rápidamente.Si la piel se reseca demasiado, el tattoo puede agrietarse y perder definición en áreas delicadas. La ropa de invierno