
Quiero taparme este tatuaje
¿Es posible? Lo que debes saber antes de un cover-up
Primero: analizar lo que ya tienes
Cuando me planteas un cover-up, lo primero que hago es estudiar el tatuaje que ya tienes. Estos son los puntos clave que valoro:
- Tamaño y forma: cuanto más grande y sólido sea, más exigente será la cobertura sin que se note.
- Colores y saturación: los tatuajes muy oscuros o con mucho negro requieren diseños más grandes y con contrastes potentes.
- Ubicación en el cuerpo: no es lo mismo cubrir en una zona plana que en áreas con curvas o pliegues.
- Estado de la piel: cicatrices, piel dañada o curaciones complejas condicionan el resultado final.
Este primer paso es clave para ser honesta contigo: un cover-up no es magia. Hay casos en los que la mejor solución es mejorar el diseño existente o combinarlo con otras estrategias.
Opciones reales para un cover-up
- Cover-up completo.Un nuevo tatuaje que cubra por completo el anterior, usando un diseño más grande y jugando con sombras y zonas oscuras estratégicas.
- Integración creativa.Aprovechar partes del tatuaje antiguo para incorporarlas al nuevo diseño, dándole un nuevo significado o estilo.
- Mejora del tatuaje existente.En ocasiones, en lugar de taparlo, se pueden perfeccionar líneas, añadir sombras o detalles para que luzca mucho mejor.
- Despigmentación o láser antes de tatuar.En tatuajes muy oscuros, rebajar el pigmento con láser antes de rediseñar abre el abanico creativo y mejora el resultado.
Errores comunes que deberías evitar
- Querer tapar un tatuaje grande con un diseño más pequeño.
- Elegir un dibujo muy claro o con poco contraste para cubrir uno oscuro.
- No aceptar que el/la tatuador/a proponga un diseño diferente al que traías en mente.
La clave está en confiar en el criterio profesional: un cover-up es un reto técnico y artístico. La experiencia marca la diferencia entre un resultado “pasable” y uno realmente sólido y duradero.
Confianza y expectativas: el papel del/la tatuador/a
Un cover-up exige coordinación y sinceridad. Mi trabajo es explicarte con claridad qué se puede lograr y qué no, y el tuyo es compartir tus expectativas y estar abierto/a a propuestas que aseguren el mejor resultado posible a medio y largo plazo.
Cuando no acepto un cover-up (y por qué eso también es cuidar tu piel)
Aunque me encantaría ayudar en todos los casos, hay tatuajes que no puedo cubrir con el nivel de calidad que me gusta ofrecer. En esos escenarios, prefiero ser honesta y proponerte alternativas (mejora, integración, sesiones de láser, o incluso rediseñar en otra zona) que te dejen más satisfecho/a con el tiempo.
Mi objetivo no es solo que salgas con un tatuaje nuevo, sino que salgas feliz, confiado/a y con la seguridad de que tomaste la mejor decisión para tu piel.
¿Pensando en cubrir un tatuaje?
Si estás valorando un cover-up, lo ideal es que lo veamos en persona. Así podré analizar el tatuaje actual, hablar de ideas y decirte con transparencia cuál es la mejor vía para conseguir un resultado del que te sientas orgulloso/a.